📖 Versículo clave:
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.” — Ezequiel 36:26
Que cada uno de nosotros, desde lo más profundo de nuestro ser, pueda clamar al Señor: «Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí» (Salmo 51:10). Que nuestro corazón de piedra sea cambiado por el poder de la cruz, para que podamos vivir en la plenitud de la gracia y la verdad de nuestro Salvador Jesucristo.
🎯 Objetivo:
Ayudar a los jóvenes a comprender la diferencia espiritual entre un corazón endurecido y uno transformado por Dios, y motivarlos a abrirse a la obra del Espíritu Santo.
🪨 Corazón de Piedra
- Es duro, cerrado y resiste el cambio.
- No siente compasión ni responde al llamado de Dios.
- Vive en la rebeldía, el orgullo y la indiferencia.
- No permite que el amor de Dios lo moldee.
- Es un corazón que no puede ser moldeado ni transformado por el Espíritu Santo.
❤️ Corazón de Carne
- Es humilde, sensible y dispuesto a aprender.
- Se deja transformar por el Espíritu Santo.
- Ama, perdona y busca agradar a Dios.
- Es receptivo a la Palabra y responde con fe.
- Es un corazón que busca la voluntad divina, que anhela vivir en santidad y en comunión con el Padre.
🙏 Aplicación espiritual:
Recordemos que el Señor promete darnos un corazón nuevo, un corazón de carne que late al ritmo de su amor y su gracia.
Dios no quiere que vivamos con corazones endurecidos. Él desea que tengamos corazones vivos, sensibles a su voz, llenos de amor y dispuestos a obedecer. ¡Hoy es el día para pedirle que nos dé un corazón nuevo!


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