El hombre y la ciencia

Alguien preguntó a un profesor de ciencia: “¿Es realmente posible que el hombre
destruya la vida humana sobre la Tierra?” La respuesta fue breve y al punto. “Sí, él
podría hacerlo… y de varias formas.”

  • Expansión de la población
  • La población de la Tierra continúa aumentando a una velocidad alarmante. En 1840
  • d.C., después de tal vez 7.000 años de historia humana, la población había alcanzado
  • mil millones. En 1930, menos de 100 años después, había dos mil millones de
  • personas sobre la Tierra. En los próximos 30 años la población alcanzó 3 mil millones,
  • y por 1976 había sobrepasado los cuatro mil millones. Los hombres de ciencia estiman
  • que por el año 2010 habrá cerca de 7 mil millones de personas sobre este planeta.
  • Aunque la población humana se está multiplicando rápidamente el tamaño de la Tierra
  • permanece fijo. Por el tiempo de Jesucristo, la densidad humana era alrededor de 1 persona
  • por kilómetro cuadrado. Hoy la densidad es alrededor de 20 personas por kilómetro
  • cuadrado, y en menos de 30 años sobrepasará las 40 personas por kilómetro cuadrado.
  • Una razón de que la población se esté expandiendo tan rápidamente es que los
  • descubrimientos científicos han hecho posible prolongar la vida. Los hombres de
  • ciencia llaman a esto control de la mortalidad. Esto se hace con el uso de medicinas,
  • vacunas, pasteurización, desinfectantes, y cirugía antiséptica. De una expectativa de
  • vida de menos de 50 años en 1900, el promedio de vida ha aumentado hoy de unos
  • 60 y 70 años en los países menos desarrollados, hasta 80 y 85 años en los países más
  • desarrollados. La expectativa de vida del hombre está aumentando en todo el mund
  • Nuestros recursos limitados
  • El consumo de los recursos naturales es un problema causado por el hombre y se
  • ha vuelto progresivamente peor por el aumento de la población. Algunos recursos
  • naturales son necesarios para sustentar la vida. Por ejemplo, reconocemos la necesidad
  • vital de alimento y agua, así como las materias primas requeridas para cosas tales
  • como vestuario y materiales de construcción.
  • Los recursos renovables incluyen producción agrícola de alimentos y fibras de plantas
  • y animales, junto con dióxido de carbono, agua, y minerales del suelo que se combinan
  • para formar plantas y carbohidratos animales. Estos materiales se descomponen y llegan
  • a estar disponibles de nuevo para otros organismos. Los recursos alimenticios pueden
  • ser renovados dentro de los límites establecidos en el proceso por el ambiente. En otras
  • palabras, toma tiempo a las plantas el crecer desde semillas a plantas maduras, y hay una temporada de crecimiento para diferentes tipos de plantas que se basa en el clima local.
  • Recursos no renovables incluyen minerales tales como el hierro, oro, diamantes,
  • fertilizantes minerales, y petróleo crudo. Estos materiales que existen en cantidades
  • fijas, se forman por procesos que se desarrollan muy lentamente. Cuando los
  • materiales son consumidos, se van por siempre. Los recursos no renovables incluyen
  • cualquier material, como carbón o petróleo, que se desarrolla por un proceso natural
  • a través de una largo periodo de tiempo. Incluyen también cualquier material, como
  • elementos raros, que son o podrían ser parte de la creación original
  • La tierra es otro importante recurso que está en peligro de escasear. Tenemos sólo
  • una cantidad limitada de tierra y menos de ella está disponible cada día porque la
  • población del planeta continúa aumentando. La tierra es nuestro recurso más valioso
  • porque todos los minerales que usamos vienen de ella, así como la mayoría de nuestro
  • potencial para la producción de alimento. Ella no es un recurso ilimitado.
  • Nuestra búsqueda de alimento.
  • Hay un acuerdo general entre los nutricionistas de que tal vez un tercio de las
  • personas sobre la Tierra hoy están mal nutridas. De 10 a 20 millones de defunciones
  • cada año puede ser atribuido a la desnutrición. En muchos países la proteína básica
  • diaria consumida por persona es menos de lo que normalmente se requiere para una
  • buena salud. Aunque la producción de alimento en el mundo ha aumentado, no ha
  • habido ventaja de ello debido al crecimiento de la población.
  • Los agricultores permanecen algo optimistas de que la disponibilidad de alimentos
  • puede ser aumentada para alimentar a los casi 7 mil millones de personas que estarán
  • sobre la Tierra por el 2010. Sin embargo, ellos dudan que la Tierra pueda sostener por
  • mucho tiempo ese tipo de incremento. La distribución de alimento de áreas fértiles a
  • áreas estériles es un problema hoy y será un problema más grande en el futuro.
  • Fundamentando estas opiniones está la suposición de que para alimentar 7 mil
  • millones de personas tendremos que hacer más cosas con la tierra y los océanos y
  • que ello hará menos eficaz nuestra capacidad de mayor producción. Algunos de los
  • elementos requeridos por las plantas para su propio desarrollo son oxígeno, nitrógeno,
  • carbono, sulfuro, calcio, fósforo, magnesio, y potasio. Los productores agrícolas deben
  • usar más fertilizantes para suplir los elementos necesarios que han sido extraídos desde
  • el suelo por las plantas.
  • El nitrógeno es de particular preocupación. El nitrógeno del aire debe cambiar a
  • nitratos antes de que las plantas puedan utilizarlo. Por tanto, el nitrógeno debe ser
  • provisto por la mayor parte de los fertilizantes químicos. La producción de fertilizante
  • nitrogenado está relacionada con la disponibilidad de gas natural y ciertos productos
  • del petróleo. Los procesos de combinar nitrógeno con hidrógeno para producir
  • amoniaco requiere altas temperaturas y presiones. También envuelve el uso de gas
  • natural y petróleo. Con cantidades disminuyentes de gas natural disponible, el costo
  • del fertilizante aumenta. Parece haber un punto de retorno disminuido: debemos
  • agregar más y más fertilizante para un menor porcentaje de retorno.
  • La paradoja tecnológica.
  • La tecnología como ciencia aplicada ha creado situaciones que amenazan con
  • destruir la humanidad. Ha hecho posible un potencial económico de abundancia
  • mientras que millones de personas a través del mundo todavía viven en pobreza.
  • Aumentos dramáticos en el potencial para productividad agrícola están combinados
  • con limitaciones artificiales sobre producción agrícola. La tecnología del transporte ha
  • aumentado grandemente en nuestra movilidad, pero las sustancias contaminantes que
  • resultan de los medios de transporte modernos han amenazado también con sofocarnos
  • en nuestras ciudades. La medicina ha alargado nuestras expectativas de vida, pero la
  • vida a su vez es amenazada por los problemas de sobrepoblación. Todos estos son
  • ejemplos de nuestra paradoja tecnológica.
  • La agricultura mecanizada ha creado también problema en nuestras sociedades.
  • Debido a que la producción de alimentos está ahora sobre una base mecanizada, ya
  • no necesitamos tanta gente para manejar una granja. Los agricultores, para hacer uso
  • económico de sus equipos, deben comprar más tierra.
  • La ciencia y la tecnología están limitadas en su control de los productos que elaboran.
  • Por ejemplo, los reactores nucleares fueron descubiertos por los hombres de ciencia, pero el cómo son usados estos reactores está determinado por naciones y gobiernos.
  • Los hombres de ciencia están también limitados en su conocimiento del futuro. No
  • hay forma de predecir qué resultará de lo que parece ser un simple descubrimiento.
  • La aplicación de un descubrimiento puede ser beneficiosa o podría tener el potencial
  • para la destrucción en masa. Por ejemplo, la dinamita puede ayudar en la construcción
  • de caminos o puede ser usada para destruir la vida. Si supiésemos siempre lo que
  • resultaría cuando ciertas drogas o sustancias químicas son perfeccionadas, tal vez estas
  • nunca hubiesen sido desarrolladas.
  • Nuestra esperanza de un día mejor
  • Vivimos en una época en que casi todo puede ser hecho, pero pensamos muy poco
  • en lo que debería ser hecho. La comunidad científica debería estar preocupada por
  • la preservación y la calidad de la vida humana. Por supuesto, es idealista esperar de
  • la humanidad caída una gran preocupación por los valores éticos y morales, aunque
  • entendemos que estos deben jugar una parte en la práctica de la ciencia.
  • Por varias razones nuestra Tierra está en una situación difícil. Hemos alterado
  • artificialmente el equilibrio natural. El holocausto nuclear (la destrucción completa
  • de todas las cosas vivientes) hasta ahora ha sido evitado pero permanece como una
  • constante amenaza. La pobreza pervive junto a la abundancia. Hambrunas como las
  • de los tiempos bíblicos ocurren aún a escala mundial. Aun si a través de sofisticadas
  • técnicas modernas damos con solución a nuestros problemas, rara vez poseemos
  • la habilidad, corporativamente, de llevar a cabo nuestros planes. La humanidad es
  • mejor diagnosticando que curando. Esto podría ser considerado el lado oscuro de los
  • problemas humanos; pero hay también una respuesta muy positiva, un lado brillante, a
  • los problemas que enfrentamos.
  • El futuro inmediato parece oscuro. No hay esperanza de una mejoría significativa
  • inmediata. El carácter y la calidad de nuestro mundo está cambiando rápidamente. No
  • sabemos aún lo que el día de mañana traerá. Esto hace que nos provoca preguntemos
  • cómo terminara nuestra vida o lo que quedará para nuestros hijos. Uno podría
  • fácilmente llegar a desesperarse o desfallecer, y mucha gente lo hace.
  • En este curso de estudio hemos separado al mundo físico y el mundo espiritual.
  • Hemos hecho ocasional referencia a la Biblia y lo que ella enseña. Hemos dado un
  • enfoque al estudio de la ciencia científicamente y no hemos mezclado lo espiritual con
  • lo físico. Por tanto, nuestra consideración del futuro ha sido desde el punto de vista
  • humano. Este criterio es posible en algún sentido, pero los esfuerzos humanos y aun
  • los científicos para predecir están caracterizados por continua inexactitud.
  • Sin embargo, una de las más poderosas demostraciones de la inspiración divina
  • de la Biblia es la exactitud de su profecía predictiva. Muchos hombres de ciencia,
  • incluidos algunos notables como Sir Isaac Newton, han reconocido esto y expresado la
  • creencia de que las profecías bíblicas, interpretadas literalmente, se cumplirían.
  • Es una opinión secular general que la profecía bíblica está llena con predicciones de
  • ruina y catástrofe. Aunque tales predicciones sí existen, están asociadas con tiempos de
  • transición. El resultado final delineado por cada profeta bíblico es de un día glorioso y
  • brillante sobre la Tierra, y en verdad un cielo nuevo y una Tierra nueva. La afirmación de
  • muchos cristianos evangélicos, “cada cosa está ocurriendo como los profetas de la Biblia
  • dijeron que ocurriría”, afirma, como un hecho, una imagen muy optimista.
  • La profecía bíblica requiere interpretación disciplinada, pero en un estudio
  • cuidadoso de la profecía un consecuente patrón emerge. La situación es oscura pero no
  • sin esperanza. Prominente en la literatura profética tanto del Antiguo Testamento como
  • del Nuevo Testamento es la predicción del fin del orden mundial presente (el cosmos).
  • En ambos se halla el tema recurrente de severa tribulación antes del comienzo de un
  • extenso período de paz mundial.
  • Aunque desearíamos creer que la paz y la prosperidad será el resultado del esfuerzo
  • humano, la Biblia enseña que la verdad es lo opuesto: El resultado final del gobierno
  • humano de este planeta será una extensión de lo que ahora vemos: enfermedad, muerte,
  • hambruna, y destrucción. La recuperación de todo esto resultará del establecimiento por Dios de un nuevo orden en el que la ley moral es de básica importancia.
  • Entre las muchas profecías relacionadas con el nuevo orden mundial están aquellas
  • que parecen tener importancia para la ciencia del futuro. La Biblia habla de un
  • milenio (1.000 años) del gobierno de Cristo mismo, durante el cual la justicia reinará
  • (Apocalipsis 20). Los aparatos de guerra serán cambiados en instrumentos de paz. El
  • profeta Isaías, por ejemplo, afirmó: “Y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus
  • lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para
  • la guerra” (Isaías 2:4). Miqueas declaró: “Y se sentará cada uno debajo de su vid y
  • debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente” (Miqueas 4:4).
  • El último de los profetas bíblicos fue el apóstol Juan. Sus palabras en el libro
  • de Apocalipsis hacen eco de los pensamientos de aquellos profetas que le habían
  • precedido por siglos y milenios. Ellos son una conclusión ajustada a nuestra
  • contemplación del hombre y la ciencia desde una perspectiva cristiana:
  • Vi un cielo nuevo y una Tierra nueva; porque el primer cielo y la primera Tierra
  • pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén
  • descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. y oí
  • una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él
  • morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
  • Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más
  • llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado
  • en el trono dijo: He aquí yo hago nuevas todas las cosas. (Apocalipsis 21:1-5)
  • Bibliografía,
  • por Robert A. Love y Franklin E. Niles Segunda edición
  • Preparado en colaboración con el personal de la Oficina Internacional de Global
  • University Ilustrador: John E. Bocchiere, Jr. Traductor: Maximiliano Gallardo
  • Editor: Guido Féliz 1211 South Glenstone Avenue Springfield, Missouri 65804 USA

Deja un comentario